Que decir cuando lo único que haces en un año es pasar un calvario de resonancias, consultas con especialistas, rehabilitación,... una pesadilla que espero que este 200 sea su punto final.
Casi un año después de la última prueba en la que participe, precisamente el 200 del Pueblo Nuevo pero el de Algete, volvía a subirme a la bicicleta con más entrenamiento y con más ganas que entonces.
Día frío y ventoso como corresponde al mes de Febrero, la cita era a las ocho en Vicalvaro. Aun de noche después de llegar a la Plaza de la Vicalvarada, donde empezaba y terminaba el Brevet, inscripción saludos a los viejos amigos del Pueblo Nuevo, y a las ocho en punto con las primeras luces del día comienzo al 200.
Entre el tremendo frío y el aire se veía venir la dura jornada en lo climatológico, en los primeros kilómetros el frío era tremendo, pero a los pocos kilómetros con viento a favor y con el fuerte ritmo del grupo de cabeza pronto entre en "calor".
Los primeros kilómetros eran bastante favorables, buenos para encontrar buen ritmo, pero ya antes de Mejorada en el grupo de cabeza empezarón a tirar de lo lindo, como pude me "agarre" a ese grupo.
Después de unos diez kilómetros rodando alrededor de cuarenta por hora, al llegar a la Poveda me descolgué de ese grupo para buscar un grupo que llevara un ritmo más tranquilo, y es que llevábamos muy pocos kilómetros. Al llegar a Arganda me paso el segundo pelotón que rodaba un poco más despacio que el primer pelotón, más despacio pero aun así rodando a rueda de ese grupo y con mucho viento a favor rodabamos a mucha velocidad.
Rapidamente llegamos a San Martín de la Vega, donde me quede del grupo al coger un semáforo en rojo. De San Martín rumbo a Aranjuez en compañía de Ruben del CC Chamartin recuperando fuerzas y charlando, y vuelta a esperar otra grupeta donde rodar tranquilamente. Entre el viento a favor y la charleta se me hizo corto el tramo hasta Aranjuez, y ya saliendo de esta localidad, nos cogió el grupo del Bosch, que nos "llevaría" hasta el primer control en Huerta de Carabanos.
Km. 84 y final de esta primera parte con viento a favor y recorrido cómodo, a más de treinta kilómetros hora de media, pero hasta hay llego lo bueno, al salir dirección Ocaña empezo la tortura del viento en contra, ante ese panorama había que buscar un buen grupo y lo encontramos otra vez en el grupo del Bosch y con ellos llegamos al segundo control en Villarubia de Santiago.
Tras una pequeña parada para sellar el carnet de Control, Ruben y yo, empezamos el camino de nuevo a San Martín de la Vega donde estaba el tercer control. Viento tremendo de cara pero en buena compañía se me hizo bastante entretenido el camino, y es que poco a poco iban cayendo los kilómetros, y es que al llegar a Colmenar de Oreja ya llevaba 130 km.. Ya en Colmenar, de nuevo una vez más nos cogió el grupo del Bosch, y ese era el momento de exprimirse para no perder rueda, así con el fuerte viento en contra llegamos a Chinchon. Hasta Chinchon llegué con Ruben pero el se quedó del grupo y poco después me quedé a esperarle pero ya no volvimos a rodar juntos, a ver si en el próximo brevet volvemos a coincidir.
Hasta Titulcia bien pero de Titulcia a San Martín, calvario total contra el viento, y es que en ese terreno,rodando solo no avanzas nada, se me hizo eterno ese tramo. Al llegar a San Martín y ver las primeras bicicletas aparcadas, paré a sellar y sin perder un minuto volví a salir hacia el final en Vicalvaro.
Vaya suerte que al salir de San Martín me encontré con otros cinco ciclistas, desde hay hasta Velilla treinta km. contra el vendaval, los seis dando relevos, todos callados pero cada uno dando lo que teníamos, la grandeza del ciclismo luchando en grupo contra los elementos cada uno dando el máximo.
Ya en Velilla nos quedamos tres y cogimos a otros dos ciclistas. Ya los cinco, y tras coronar la subida del Cristo de Rivas, llegamos a Vicalvaro para terminar estos 200 kilómetros.
Sensaciones muy positivas, como hacia mucho que no tenia, en un recorrido muy endurecido por el viento, me lo pasé muy bien, y como digo acabé con muchas ganas y con muy buenas sensaciones. Ocho horas y veinte minutos con una media en la bicicleta de 25km/h, lo dicho muy contento y esperando que este sea el principio de una bonita temporada.

