domingo, 19 de agosto de 2018

XVII Maratón Rio Boedo



Mediados de Agosto, apenas doce horas desde que acabe la media maratón de Báscones de Ojeda, con las malas sensaciones que me dejo la maratón de Palma de Mallorca (mi última maratón, allá por Octubre del año pasado), con las rodillas muy tocadas. Desde luego no parecían las mejores circunstancias para hacer un papel digno. o por lo menos no sufrir en exceso para llegar a meta.

Con la media maratón del Sábado completada según lo previsto, para el Domingo la idea era rondar un ritmo entorno a los seis minutos el kilómetro, para tratar de llegar lo mejor posible, y así completar un buen entrenamiento de cara al gran objetivo que no es otro que los cien kilómetros de la Madrid-Segovia de mediados de Septiembre, aunque claro esta, la carretera y sobre todo en este caso los caminos serian los encargados de ponernos en nuestro lugar.
Con una buena recuperacion y descanso, nos presentábamos en la salida en Báscones, a una hora muy temprana, las ocho de la mañana para intentar mitigar en lo posible el calor que se preveía a lo largo de la mañana. En torno a sesenta participantes nos presentábamos en la salida, con un fresco que por momentos era un frío de narices, y tras las palabras del organizador y una notas con su saxofón, iniciamos el recorrido para completar los 42.195 metros previstos.

Primeros metros de tanteo, como suelo decir "para ver que todo esta en su sitio", con frío pero agusto con la temperatura, el calor ya vendría solo.
Asfalto los primeros metros, para entrar en el camino que ayer ya recorrimos, y que seria el protagonista de estas tres vueltas) la primera de unos doce kilómetros, y otras dos de quince kilómetros).
En la primera vuelta fui bastante cómodo, corriendo en torno a 5:30 el kilómetro, casi siempre en solitario pero con la referencia cercana de otros participantes, siempre arañando segundos a esos seis minutos que tenia fijados como objetivo.
Principio de la segunda vuelta y el calor ya empezaba a hacer acto de presencia, también con esta segunda vuelta empece a ajustar más el ritmo, a correr por debajo de los 5:30 el kilómetro, me encontraba muy cómodo, era sabedor que podía realizar una buena marca y me lance a por ella. Media maratón en aproximadamente 1 hora 56 minutos, prácticamente dos minutos menos que ayer, y eso me sirvió de motivación para apretar aun más.
La segunda media rodé en torno a 5:10 el kilómetro, con kilómetros en menos de cinco minutos, una pasada para lo que yo tenia previsto.
Los metros pasaban y seguíamos adelantando participantes, la sensación de ir a mas era increíble, volvía a disfrutar en una maratón, y el reloj y las piernas así lo reflejaban.
La segunda mitad de la última vuelta fue impresionante con kilómetros rapidísimos, apretando hasta el último metro, para llegar a meta por debajo de las tres horas y cuarenta y cinco minutos, sobre todo recordé el calvario de mi último maratón, y aunque "solo" rebaje el tiempo en cuatro minutos, la sensación de llegar a meta entero y con fuerzas no tenia nada que ver con la sensación de llegar a meta en Palma, vacío y derrotado por esta mítica distancia.











La carrera que decir, que Gabriel y su familia, se vuelcan con tod@s nosotr@s para hacernos sentir como de su misma familia; dorsal gratis con trofeo, diploma, camiseta, caja de pastas, avituallamientos, comida final, cronometraje,... y sobre todo con todo el cariño del mundo.


En lo personal, el estreno de mis nuevos colores, con Arias Asesores, un nuevo proyecto profesional que nos ilusiona muchísimo, y con ese numero 32 que nos recuerda a Fernando Leira y su lucha por dar a conocer enfermedades raras como la ELA.



Muy contento de este fin de semana impresionante. Con Rosa presente y con la que sin su apoyo esto no seria posible. Y con el pensamiento puesto en las cuatro semanas que nos separan de la Madrid-Segovia.







Mis cifras finales; tiempo neto 3h44m41s, en la posición 26º, y en mi categoría 9º 

sábado, 18 de agosto de 2018

XLVI Medio Maratón Báscones de Ojeda


Un fin de semana como este bien merece una crónica.
Después de una mañana de sábado de turismo por el canal de Castilla y conociendo Herrera de Pisuerga (donde teníamos nuestro "centro de operaciones"), teníamos la primera carrera de este fin de semana; el medio Maratón de Báscones de Ojeda, la segunda más antigua de España.
Una prueba de lo mas peculiar y pintoresca, organizada por Gabriel Ruiz y familia, todo un personaje que vale para todo, que le pone todo el esmero e ilusión para que tod@s disfrutemos de estas entrañables carreras.
Inscripción gratuita y de momento al recoger el dorsal una camiseta de recuerdo, más no se puede pedir para empezar.
Con salida a las 18.00 horas, el horario no es el habitual y en pleno Agosto no parece la mejor hora para correr, pero el día no fue muy caluroso y el viento ayudo a mitigar la sensación de calor.
Mi objetivo era claro para este sábado; acabar si era posible en menos de dos horas, y reservar lo máximo para la carrera del domingo, que eso ya serian palabras mayores.



Algo mas de cien participantes nos juntábamos en la ribera del Rio Boedo para tomar la salida, y tras unas emotivas palabras de Gabriel y entonar unas melodías con su saxofón, tomábamos la salida con bastante puntualidad.



Primeros metros y ya salíamos de la pequeña población de Báscones de Ojeda, dirección a Collazos de Boedo, estos primeros metros eran por asfalto pero antes de completar el primer kilómetro, nos desviábamos para coger un camino que seria el escenario casi único de esta prueba.
Las sensaciones eran regulares, con un ritmo entorno a 5:40 el km. (que era lo previsto), pero las rodillas ya empezaban a avisar de que la tarea no iba a ser fácil.
En esta carrera no se producen tapones, no hay ansias por tomar posiciones, cada uno a lo suyo, con un ambiente festivo, de autentico atletismo , algo que se esta perdiendo y aquí lo estaba disfrutando como hace tiempo que no lo hacia.
La primera vuelta eran seis kilómetros, y de nuevo Báscones para realizar la vuelta "grande" de quince kilómetros, la cual al día siguiente serian las ultimas vueltas para completar los 42195 metros, pero bueno eso seria al día siguiente.
Tras la primera vuelta, comenzaba la segunda con la misma idea de no gastar fuerzas más de las necesarias, eso si a un ritmo más alegre y siempre cumpliendo con el objetivo de bajar el tiempo final de dos horas, pero eso si tratando de no bajar mucho de esas dos horas.
El circuito "largo" era bastante llano, con una segunda parte con tramos del camino bastante rotas y con más piedra suelta, pero en general bastante agradable, rodeado de naturaleza y corriendo casi en solitario, un gustazo para los que vivimos habitualmente rodeados de ladrillos y asfalto, eso si con la preocupación de la carrera que nos esperaba en apenas doce horas.
Los últimos kilómetros fueron los mas rápidos, para llegar a Báscones donde un publico muy entusiasta animaba tanto al primero como al último que completaba estos 21097 metros.
Crono final de 1:57:38, muy contento con el tiempo empleado, pero muy tocado sobre todo de la rodilla derecha.
Recogida de trofeo, diploma personalizado y una caja de pastas artesanas hechas allí mismo.


Vuelta a Herrera buscando la mejor recuperación posible para la maratón del domingo, y lo dicho una prueba muy recomendable donde te reencuentras con el auténtico atletismo de siempre, ojala sigan así muchos años como uno de los últimos reductos que permanecen ajenos al mundillo del "running".



Mis cifras finales; tiempo neto 1h57m36s, en la posición 83º, y en mi categoría 19º