domingo, 26 de mayo de 2013

III Marcha Cicloturista Alberto Contador

Pintaba bien esta marcha, englobada dentro del circuito de cicloturismo Ciclismo a Fondo. Y vaya que no me ha defraudado en nada: entrega de dorsales rápida, un montaje en la salida/meta a la altura de una carrera de profesionales, todos los cruces perfectamente señalizados con gente de la organización y policías, comida al final de la marcha y una bolsa del corredor con dorsal para el maillot, dorsal/chip para la bicicleta, unas muestras de aminoacidos, una barrita y un gel de calidad y un pedazo de maillot Sportful, todo ello por 35 euros no es un regalo pero desde luego es un precio de lo más razonable por lo ofrecido.
Ojala otros organizadores tomen nota de como hacer las cosas y no se llenen el bolsillo pensando que los que participamos en sus carreras somos gilipollas y nos conformamos con cualquier cosa.
Pero a lo que vamos; otro día de esta primavera que no se sabe si es primavera, otoño o que es lo que es, con salida en Pinto y con unas palabras de Alberto Contador se daba la salida a esta prueba, con unos kilómetros neutralizados, hasta pasado San Martín de la Vega, donde al inicio del alto de Morata se daba la salida real a la carrera.
Como siempre me pasa y con pocos kilómetros me toco sufrir en esa pequeña subida, donde no cogí nada de ritmo, por suerte solo eran cuatro kilómetros y tras ellos una rápida bajada hasta Morata de Tajuña.
Pero en Morata se avecinaba una buena emboscada, el Alto Pico del Águila por la cantera, nunca lo había subido, pero vaya trampa con unas rampas tremendas, bastante estrecho y con muchos ciclistas era el escenario perfecto para sufrir a tope.
Superada esta dura dificultad pequeña bajada y de nuevo subida a Arganda con un rapidísimo tramo urbano para coger la antigua carretera de Valencia.
Con el gran pelotón roto en mil pedazos, y camino de Perales de Tajuña, me metí en un grupo de unos quince ciclistas donde rodábamos entorno a cuarenta por hora, pero había que sufrir porque de perder el grupo el viento hacia de las suyas y en solitario no vas a ningún sitio.
Tras pasar Perales kilómetros llanos y el pequeño grupo se convirtió en un numeroso pelotón, hasta el giro que nos conducía al alto de Valdeperales, y hay se produjo una circunstancia ridícula, el coche de asistencia de Shimano estaba parado ocupando media carretera, entre que esta carretera era estrecha, que era en fuerte pendiente y que el pelotón era muy numeroso, pues lo lógico, que tuvimos que hechar pie a tierra durante muchos metros, porque con la fuerte pendiente cualquiera se montaba en la bici. Aun sigo sin entender como se les ocurrió a los del coche parar ahí, pero bueno no quedaba otra que recuperarse y tras hechar nuevamente a rodar, se sucedían unas rampas tremendas en esta corta pero durisima ascensión.
Bajada peligrosa y estrecha para volver a la carretera principal camino de Valdalaguna.
Y como no otra subida hacia Chinchón, siempre en grupo porque el viento seguía haciendo de las suyas.
Tras Chinchon bajada, llano y de nuevo la subida al alto de Morata pero en sentido contrario que al principio.
Los últimos veinte kilómetros de esta primera vuelta eran comunes con el final de la marcha, pero en esta ocasión el grupo era mucho más numeroso que al final puesto que muchos no hacían el recorrido largo y terminaban la marcha en este primer paso por meta.
Pues tras pasar por meta en la localidad de Pinto empezábamos con esa segunda vuelta donde el fuerte viento se hizo el protagonista, entre eso y que nos quedamos muy pocos en el grupo la dificultad aumento.
Más de cien kilómetros a una media superior a treinta por hora, y con más de cincuenta kilómetros por recorrer, había que regular para las dos dificultades que nos quedaban. En la primera de esas dificultades montañosas, el alto de la Radio, puse un ritmo fuerte junto con otro compañero, cosa que hizo que nos quedaramos tres, que al llegar al avituallamiento me quede solo al no parar.
Ya en solitario al paso por San Martín de la Vega, subida hacia el parque Warner donde se puso a llover muy fuerte, lo que le faltaba a esta marcha.
Tras superar esta ultima subida, y ya en un pequeño grupo, algo más de diez kilómetros, y última paliza a cuarenta por hora para llegar volando a la linea de meta.
En resumen; puesto 133, 4h54m35s a 31´6 km/h de velocidad media.
Marcha muy bien organizada que me deja la sensación de que por fin no hay que salir de la Comunidad de Madrid para participar en una gran marcha cicloturista.

domingo, 19 de mayo de 2013

Marcha Cicloturista Sierra Norte

Ya había llovido mucho desde la ultima vez que corrí esta prueba, la ultima vez que participe en ella fue allá por el año 2007. Y vaya si ha cambiado todo, desde el lugar de la salida y meta, así como el recorrido, vamos que la recordaba muy distinta, eso si con el mismo espíritu de marcha muy dura y exigente.
Mañana de primavera, esta primavera que aun no ha llegado en pleno mes de Mayo, y con tiempo mas típico del invierno, nos teníamos que "enfrentar" a los 145km y 2700 metros de desnivel de esta exigente marcha cicloturista.
Para empezar el recorrido, unos cincuenta kilómetros a ritmo neutralizado por los alrededores de la presa del Atazar. Pasando en esta primera parte de la marcha por Torrelaguna y volviendo de nuevo al Berrueco, estos primeros kilómetros con un sol esplendido pero eso si solo esta primera parte de la carrera.
Tras el paso por el Berrueco la cosa se ponía fea, tanto en lo climatológico como en la orografía, y es que nos dirigíamos al Puerto de la Puebla que es un puerto realmente exigente.
Antes del puerto de la Puebla, y poco antes de pasar por Robledillo de la Jara, se acabo la neutralización y hay es donde la cosa cambio, el ritmo mas o menos cómodo se torno en "salvese quien pueda" y ha decir verdad mis sensaciones eran malisimas, me pasaban ciclistas y no encontraba el ritmo óptimo, quedaba mucho y no me quería cebar con grupos que me sacaran de punto.
En km. 75 empezaba el temido puerto de la Puebla, y con el comenzaba a chispear, pero fue hay donde recupere sensaciones y poco a poco me reencontre conmigo mismo, este es un puerto sin grandes desniveles pero bastante constante en su desnivel, pero encontrándote bien lo puedes subir comodamente.
Tras diez kilómetros de subida y con mucha niebla, frio y algo de agua corone el puerto bastante bien, bajada muy peligrosa con mucho frio y el asfalto mojado a lo que se sumaba la falta de visivilidad, había que tomar las máximas precauciones para no caerse.
En esta marcha lo más duro no es el desnivel acumulado ni sus puertos, la dureza de esta prueba reside en el continuo sube y baja, en el rompepiernas constante, de hecho tras la bajada de la Puebla, sin tiempo para nada se ascendia el Puerto de la Hiruela y encadenado a este, el Puerto del Cardoso. En esta sucesión de puertos terreno "pestoso" donde te dejabas muchas fuerzas a cada metro que avanzabas, pero bueno metro a metro kilómetro 110.
Con tantos kilómetros encontrar un grupo era difícil, pero yo rodaba en grupo de unos diez ciclistas donde la verdad cada uno tiraba lo que podía y me encontré con un ambiente muy bueno, y así poco a poco y tras llegar a Prádena, quedaban los últimos kilómetros donde rodamos a muy buen ritmo, ya sin agua pero si con bastante viento.
Estos últimos kilómetros disfrute de lo lindo dando relevos muy duros y rodando muy rápido.
Vamos una marcha bastante dura, menos exigente que en las ediciones que corrí en el pasado, pero con el tiempo que hizo sin duda se hizo muy dura.
Al final 5h 35m en 145´5 km a 26´7 km/h de velocidad media, lo cual no esta nada mal para el recorrido que se trataba, contento y con buenas sensaciones, eso si preocupado porque en los primeros kilómetros me cuesta mucho coger ritmo, pero vamos bastante bien.

sábado, 4 de mayo de 2013

II Marcha Cicloturista La Peña Cabarga

Primera prueba que disputaba en Cantabria en todos estos años, y vaya prueba para estrenarme por esas tierras. Dura marcha con dos ascensiones realmente exigentes, la primera el Alto del Caracol y la Peña Cabarga para rematar el recorrido.
Día soleado pero fresco sobre todo a primera hora, antes de comenzar algo curioso como era subir al camión a firmar, vamos como los profesionales, detalle bonito antes de salir.
Una marcha libre en todo el recorrido como era esta, hacia unos cuantos años que no corría algo similar, y como no, se salio a toda velocidad. Yo para evitar en lo posible las caídas salí de los últimos y ya se sabe, enseguida hay cortes en el pelotón y ya de principio me toco remontar posiciones.
Tras los primeros kilómetros y ya entrar en un pelotón bastante numeroso, había que rodar lo mas cómodo posible, eso si en torno a cuarenta por hora. Así hasta el alto de Ajo que lo subí tranquilamente pero el pelotón se selecciono mucho.
Tras la bajada vuelta a rodar rápido hasta Solares. Al salir de Solares se subía el alto de Hermosa, y hay se rompieron los grupos totalmente, debido a que algunos participantes se desviaban directamente hacia la Peña Cabarga y otros se paraban en el avituallamiento. Tras esta corta pero exigente subida se llegaba a Lierganes y hay se iniciaba la subida al alto del Caracol.
Empecé la subida en un grupo donde se rodaba realmente rápido, sobre todo esos primeros compases de puerto ya que ese inicio es muy suave. En Miera a trece kilómetros del final del puerto es donde empieza la parte mas exigente de este puerto y es donde la organizacion de la marcha empezaba a cronometrar la subida de este puerto.
Ya con la mitad de la marcha consumida ya las fuerzas estaban más justas pero aun así me encontré muy bien, y en este puerto donde las rampas máximas son del 10%, encontré el ritmo óptimo y en
46:11 llegue a lo alto de este puerto, que ya digo sin grandes desniveles me encontré muy bien.
Bajada rapidísima hasta Selaya donde tras el avituallamiento me quede solo, hasta que me cogieron otros dos compañeros de ruta y sin una palabra ni un gesto, se produjo un entendimiento perfecto y dándonos relevos llegamos a una grupeta de unos seis ciclistas con los que llegamos de nuevo a Solares.
Ya en Solares quedaban solo diez kilómetros de marcha pero con lo más duro por delante.
Momentos en los que todos los del grupo aprovechamos para beber y comer, reuniendo las fuerzas que nos quedaban para subir la corta pero sobre el papel durisima Peña Cabarga.
Kilómetro 132 y por fin inicio a la ultima subida, inicio de impresión porque se llega por una nacional tras una bajada muy rápida, y en ese giro te recibe un primer kilómetro al diez de media con rampas del 12%, seguido de dos kilómetros al 9´3% y el tercero al 9´9%. Ese inicio es de puerto duro pero llevadero,
me acople muy bien a la subida, con un ritmo muy bueno y remontando alguna posición.
Tras esa primera mitad se entra en "otro puerto" practicamente sin sombras y tras medio kilómetro en ligero descenso, se entra en el "infierno cántabro", con los dos kilómetros mas exigentes que yo recuerde haber subido, similar a la parte más dura de La Pandera. Se trata de rampas hasta el 18%, donde vaya si sufrí, retorciendome para superar esos dos kilómetros interminables, eso si pasándolo bien con bastante publico animando, orgulloso del trabajo realizado y por fin llegando a la meta, en un tiempo parcial de la subida de 30:40, vaya vistas desde arriba con Santander a lo lejos y el mar como telón de fondo.
Ya con la marcha terminada, periódico al pecho y bajada a Solares donde Rosa como siempre me estaba esperando para felicitarme, y es que esta marcha como todo lo que hago lo hacemos en equipo.
Para rematar la jornada cocido montañés y quesada a discreccion para reponer fuerzas.

El balance final es de una clasificación en el recorrido largo de 137 kilómetros;
5:12:01 en la posición 332 de 542 a 26´3 km/h
Con buen sabor de boca por acabar esta marcha realmente bonita y exigente.