Primera prueba que disputaba en Cantabria en todos estos años, y vaya prueba para estrenarme por esas tierras. Dura marcha con dos ascensiones realmente exigentes, la primera el Alto del Caracol y la Peña Cabarga para rematar el recorrido.
Día soleado pero fresco sobre todo a primera hora, antes de comenzar algo curioso como era subir al camión a firmar, vamos como los profesionales, detalle bonito antes de salir.
Una marcha libre en todo el recorrido como era esta, hacia unos cuantos años que no corría algo similar, y como no, se salio a toda velocidad. Yo para evitar en lo posible las caídas salí de los últimos y ya se sabe, enseguida hay cortes en el pelotón y ya de principio me toco remontar posiciones.
Tras los primeros kilómetros y ya entrar en un pelotón bastante numeroso, había que rodar lo mas cómodo posible, eso si en torno a cuarenta por hora. Así hasta el alto de Ajo que lo subí tranquilamente pero el pelotón se selecciono mucho.
Tras la bajada vuelta a rodar rápido hasta Solares. Al salir de Solares se subía el alto de Hermosa, y hay se rompieron los grupos totalmente, debido a que algunos participantes se desviaban directamente hacia la Peña Cabarga y otros se paraban en el avituallamiento. Tras esta corta pero exigente subida se llegaba a Lierganes y hay se iniciaba la subida al alto del Caracol.
Empecé la subida en un grupo donde se rodaba realmente rápido, sobre todo esos primeros compases de puerto ya que ese inicio es muy suave. En Miera a trece kilómetros del final del puerto es donde empieza la parte mas exigente de este puerto y es donde la organizacion de la marcha empezaba a cronometrar la subida de este puerto.
Ya con la mitad de la marcha consumida ya las fuerzas estaban más justas pero aun así me encontré muy bien, y en este puerto donde las rampas máximas son del 10%, encontré el ritmo óptimo y en
46:11 llegue a lo alto de este puerto, que ya digo sin grandes desniveles me encontré muy bien.
Bajada rapidísima hasta Selaya donde tras el avituallamiento me quede solo, hasta que me cogieron otros dos compañeros de ruta y sin una palabra ni un gesto, se produjo un entendimiento perfecto y dándonos relevos llegamos a una grupeta de unos seis ciclistas con los que llegamos de nuevo a Solares.
Ya en Solares quedaban solo diez kilómetros de marcha pero con lo más duro por delante.
Momentos en los que todos los del grupo aprovechamos para beber y comer, reuniendo las fuerzas que nos quedaban para subir la corta pero sobre el papel durisima Peña Cabarga.
Kilómetro 132 y por fin inicio a la ultima subida, inicio de impresión porque se llega por una nacional tras una bajada muy rápida, y en ese giro te recibe un primer kilómetro al diez de media con rampas del 12%, seguido de dos kilómetros al 9´3% y el tercero al 9´9%. Ese inicio es de puerto duro pero llevadero,
me acople muy bien a la subida, con un ritmo muy bueno y remontando alguna posición.
Tras esa primera mitad se entra en "otro puerto" practicamente sin sombras y tras medio kilómetro en ligero descenso, se entra en el "infierno cántabro", con los dos kilómetros mas exigentes que yo recuerde haber subido, similar a la parte más dura de La Pandera. Se trata de rampas hasta el 18%, donde vaya si sufrí, retorciendome para superar esos dos kilómetros interminables, eso si pasándolo bien con bastante publico animando, orgulloso del trabajo realizado y por fin llegando a la meta, en un tiempo parcial de la subida de 30:40, vaya vistas desde arriba con Santander a lo lejos y el mar como telón de fondo.
Ya con la marcha terminada, periódico al pecho y bajada a Solares donde Rosa como siempre me estaba esperando para felicitarme, y es que esta marcha como todo lo que hago lo hacemos en equipo.
Para rematar la jornada cocido montañés y quesada a discreccion para reponer fuerzas.
El balance final es de una clasificación en el recorrido largo de 137 kilómetros;
5:12:01 en la posición 332 de 542 a 26´3 km/h
Con buen sabor de boca por acabar esta marcha realmente bonita y exigente.



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