Primera de las cuatro carreras que componían la International Running Challenge 2011 de Lanzarote.
Esta primera prueba eran diez kilómetros integramente en asfalto, con dos vueltas a un circuito por los alrededores del Club La Santa, con una bajada inicial que luego lógicamente era subida, con varios giros de 180º siempre incómodos, y con un compañero de ruta siempre desagradable como es el viento.
Carrera muy atípica para mi, porque siempre te marcas unos objetivos, bien sea hacer una marca determinada, o un entreno buscando unas sensaciones.
Pero en esta carrera los objetivos eran diversos, el primero acabar y sumar una carrera más, el segundo buscar un entreno de calidad y esperar que la rodilla no saliera muy perjudicada, y el ultimo de los objetivos reservar fuerzas para las siguientes jornadas pero buscando un buen tiempo para quedar entre los cien primeros de la clasificación final de las cuatro carreras.
Finales de Noviembre y una temperatura de unos 20º y con sol, viniendo de unas semanas de lluvia y menos de 10º más no se podía pedir. No se si por eso o por la "emoción del momento" los primeros metros de carrera salí a toda velocidad para pasar el primer mil en poco mas de cuatro minutos, inconsciente de mi que pensé que podía seguir a ese ritmo.
Y así seguí en un grupo que llevaban ritmo para bajar sobradamente de cuarenta y cinco minutos, y así me ocurrió que al paso por el km tres empecé a pagar mi osadía y lo que había sido un ritmo fuerte y fluido se transformó en una bajada de ritmo y poco después en un calvario para continuar corriendo a duras penas con un flato de los que no se olvidan facilmente. A partir de ahí a rodar a más de cinco minutos el km, y a perder posiciones de una manera que no recordaba, y es que cometí un error imperdonable: el de rodar más fuerte de lo que mi cuerpo podía aguantar durante diez km. Y es que terminar me costo una barbaridad tanto física como mentalmente, pensando en mi error y como me deje llevar en esos primeros kilómetros.
Poco más que llegar como pude a meta, sin poder ir más rápido, pero pensando que si "entregaba la cuchara" el primer día el objetivo del top100 seria totalmente imposible.
Finalmente 48:09, bien para lo que podía haber sido, pero con una sensación de derrota y fracaso por no haber hecho lo que debía, y haber perdido unos minutos que quien sabe si los hecharía de menos para la clasificación final.
Esta carrera también la corrió Rosa, con un tiempo final de algo más de una hora, sin entrenamiento más no se puede pedir.
Así finalizo esta primera jornada con Rosa con la sensación de triunfo por otra carrera terminada, y yo con la sensación de fracaso por una carrera con fallos de novato imperdonables a estas alturas, y en la posición 126 de la clasificación a más de cuatro minutos de mi objetivo final.
Algo positivo y es que al no poder correr rápido por culpa del flato, no castigue mi maltrecha rodilla, y eso seria importante para las siguientes jornadas.

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