domingo, 19 de febrero de 2012

XXVIII Maratón Ciudad de Sevilla

Una maraton más, pero vaya maraton esta de Sevilla. Mucho más económica la inscripción que otras pruebas similares, bolsa del corredor con camiseta y pantalón de atletismo, comida el día anterior y después de la prueba, servicios muy superiores a otras maratones y por mucho menos dinero, desde luego una carrera que merece mucho la pena correr.
Me costo mucho estar en la salida de esta carrera, problemas físicos no me dejarón entrenar correctamente, con dudas, sin saber si aguantaria hasta el final, pero había que intentarlo y allí estábamos en el Estadio Olímpico de Sevilla para intentar lograr un desafío personal más.
Salida desde la pista de atletismo del estadio, de los últimos, practicamente ultimo, no tenia prisa, mi único objetivo era intentar terminar, para ello tenia que buscar un ritmo cómodo de seis minutos el kilómetro o más, ya digo sin prisas.
Tras cien metros había que salir del estadio, por un túnel bastante escarpado, con un tapón importante hasta el punto de tener que salir andando, una vez fuera del estadio y tras el primer kilómetro bastante difícil por la cantidad de corredores, ya empezaba realmente la prueba y por anchas avenidas en lo que fue la Expo 92 se completaban los diez primeros kilómetros, sin más historia que intentar mantener las fuerzas casi intactas, con un tiempo cercano a la hora.
Justo el km diez estaba en un puente sobre el Guadalquivir, ahi el paisaje cambiaba y se entraba en la ciudad igualmente por anchas avenidas, recorrido totalmente llano, y seguía con ese "ahorro" de energía metido en grupo a ritmos de casi seis el kilómetro.
Antes de la media maraton decidí dejar el grupo en el que tan cómodo había rodado los últimos kilómetros, me encontraba bien y quería probar a ir más rápido. Paso por la media en 2:02:50, discreto pero ideal para mi, me encontraba muy bien, estaba más cerca de poder acabar y eso me daba ánimos para seguir apretando los dientes y seguir quemando metros.
A partir de la media empecé a adelantar a muchos corredores, en zonas más céntricas y con más animación por parte de un publico incansable durante toda la carrera, que no paraba de animar lo que te da un punto extra de moral para seguir hacia delante.
Con las fuerzas cada vez más escasas llegue al km treinta, y poco después al treinta y dos, ya estaba a tan solo diez kilómetros de la meta, pero fue en ese momento donde me "visito el tío del mazo" y baje un poco el ritmo. Aun así seguí paso a paso, sufriendo pero contento de lo que estaba consiguiendo, y así al llegar de nuevo a la Isla de La Cartuja en el kilómetro treinta y ocho me vino el bajón definitivo donde ya tuve que bajar el ritmo mucho y sufrir para avanzar cada metro, kilómetros que se hacían eternos, pero con el impresionante estadio a la vista.
Al llegar a las inmediaciones del Estadio Olímpico se me pasaron los últimos meses por la cabeza; la mala maraton de Calvia, los problemas en las rodillas,... Pero el momento de disfrutar, de recoger los frutos al esfuerzo y al sacrificio, y al entrar al estadio ver a la persona que sabe lo que he pasado, a la que dedico mi esfuerzo porque sin su apoyo esto no seria posible. Ya quedaban los últimos metros en la pista donde Abel Antón gano el mundial de Maraton del 99, escenario precioso para terminar otra maraton, otro sueño hecho realidad, mi prueba deportiva 150.
Lo de menos, pero tiempo final de 4:04:39, un objetivo más a la lista y otra razón para seguir entrenando.

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