sábado, 19 de marzo de 2011

XVII Maraton de Roma (El previo de la carrera)

Por fin llego la cita con los 42195 metros de la ciudad eterna. Ese podría ser el titulo del primer capitulo de esta cronica, porque en efecto llego la hora definitiva, se acabarón las pruebas, y las dudas que arrastraba se despejarían en breve, para bien o para mal había llegado la hora.
Llegamos a Roma el mismo Sabado previo al día de la Maraton, con el tiempo justo para dejar el equipaje en el hotel, y sin perder el tiempo nos vamos andando al Coliseo, sobre todo para conocer como ir el día de la carrera, puesto que se salía de alli.
De comer unas pizzas, estamos en Roma y ¿que hay más tipico?, y acto seguido nos vamos a la feria del corredor.
La calidad de una carrera no la mido en los atletas de elite que la corren ni en las marcas que ellos realizan, de poco me sirven, lo único para verles en los períodicos.
Y es desde el momento que nos bajamos del metro donde se nota el buen hacer de estos organizadores. Justo al salir del metro una voluntaria nos atiende amablemente y nos da un plano de como llegar al lugar donde se celebra la fería.
Llegamos al Palacio de Congresos rapidamente por las buenas indicaciones. Cogemos un sobre con el dorsal, el chip e indicaciones para la carrera. Justo al lado nos dan una bonita camiseta, un mochilote Asics de los buenos (ojo no zapatillero, tan tristemente habitual en las carreras de Madrid) y unas bebidas. Ya podemos correr la Maraton, asi que ha visitar la feria.
La feria, la tenian perfectamente organizada, al estilo Ikea, vamos que hasta que no recorres todo no puedes salir.
Una feria con muchos stands de marcas deportivas, patrocinadores de la prueba, tiendas con ropa y zapatillas y una zona donde estaban otras maratones internacionales (Budapest, Praga, alguna en Africa,...), yo destacaría el stand de la Maraton de Valencia que tenía ganas de visitar puesto que la idea es hacer una Maraton en Noviembre, bien Valencia, Zaragoza o Mallorca. Y lo cierto aunque no me guste es que en todas te daban el folleto de información de turno y cuando llegabas a Valencia te encontrabas a una señorita y dos señores cruzados de brazos sin ofrecer información y con una cara de alegría que te invitaban a pasar de largo, y ojo que pasamos en dos ocasiones y las dos veces igual. Aun me pregunto que hacian alli aparte de "espantar" a la gente que tenemos interes de correr esa carrera.
Una vez vista la feria (la mejor de todas las que he visto), nos fuimos a la pasta party donde por tres euros te daban un plato de pasta y una botella de agua. Con el estomago lleno y el "kit del maratoniano", vuelta al hotel en metro, y a descansar porque la gran prueba había llegado.

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