sábado, 2 de noviembre de 2013

X Maratona do Porto (El previo de la carrera)



Una vez más “en la carretera”, al asalto nuevamente de los 42195 metros, otra vez en Portugal, aunque esta vez en la bella Oporto, muchos recuerdos de pruebas pasadas pero con nuevas metas, nuevos objetivos adaptados a mis nuevas circunstancias.
Nuevas circunstancias que quedan lejos de intentar bajar de las cuatro horas en la maratón, suficiente tengo con intentar acabar, sin más objetivo que sumar otra nueva maratón, que no es objetivo baladí.
Con quince días de descanso después de mi última maratón, la maratón de montaña de San Lorenzo de El Escorial., me presentaba a esta de Oporto con la ilusión de un primerizo por acabar una maratón, eso si, si la acababa seria la octava a lo largo de estos años.
Con una temporada demasiado larga, que empezó allá por Febrero con el ciclomaratón de 200 kilómetros del GDC Pueblo Nuevo, en Marzo la marcha cicloturista Bilbao-Bilbao, que siguió con duras carreras como Lagos de Covadonga, Lagunas de Neila, La Perico en Segovia o la reciente maratón de montaña de El Escorial, llegaba a Oporto especialmente cansado con ganas de terminar este año que ha sido tan exigente.
La bella Oporto nos recibió con lluvia intermitente, aunque furiosa y abundante por momentos que deparaba una dura jornada dominical, porque una maratón con lluvia se endurece considerablemente.
La feria del corredor se encontraba a orillas del río Duero en un bonito edificio que alberga a su vez varios museos y salas para conciertos y reuniones. Una feria a la altura de las grandes maratones de España, con varios puestos que promocionaban varias maratones, entre otras Coruña, Madrid, Valencia y alguna maratón más de las que se celebran en España. Y muchos más stands con ropa, bebidas, comidas y todo lo relacionado con el deporte, todo muy bien organizado. En cuanto a la entrega del dorsal todo muy correcto, perfectamente indicado, junto con el dorsal con chip integrado, también daban una camiseta de algodón normal y una mochila conmemorativa.
Con la inscripción invitaban al corredor a la pasta party y los acompañantes tenían que pagar seis euros. Una pasta party de lo más animada con música en directo pasta con una salsa de carne bastante particular, gelatinas y bebidas a discreción, y sitio para sentarse y comer tranquilamente para todos, desde luego una comida muy agradable.
Por la tarde la organización nos deleito con un concierto de fado, con cantantes locales, que nos deleitaron con un repertorio de lo más típico, y nos anunciaron una gran noticia para irse a descansar, y es que nos dijeron que al día siguiente no llovería, desde luego la mejor noticia para irse a dormir.
Este Sábado previo al día de la maratón fue un gran día como ya he dicho con una organización volcada para que los corredores y acompañantes lo pasáramos bien, con una buena comida, concierto de fado y todas las facilidades para hacernos las cosas fáciles.

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