Más que carrera denominaría “fiesta cívico-militar contra la
droga” a esta prueba que ya se ha convertido en un clásico del otoño madrileño.
Con un recorrido de poco más de seis kilómetros que
transcurre íntegramente en la
Casa de Campo, no tiene cronometraje, ni clasificación, no
hay que inscribirse con meses de antelación, ni cobran por apuntarse, tampoco
hay que ir el día anterior a por el dorsal. Vamos que no tiene nada que ver con
estas nuevas carreras, que tanta “afición arrastran”, que parece que contra más
cobran más gente se apunta, nos “dan” un chip y ya nos creemos profesionales,
eso si nos cobran quince euros por una carrera de diez kilómetros y nos parece
normal, así pasa que cada vez más carreras para “profesionales”, y menos
carreras donde se fomentan valores como la salud y el compañerismo.
Por estas razones esta es la única carrera en la que he
participado en Madrid en mucho tiempo, y es que creo que ya esta bien de que
algunos se llenen los bolsillos, te den una basura de camiseta y una botella de
agua, y encima traten como animales a los participantes
Volviendo a esta prueba, como en otros años en los que hemos
participado, todos los servicios los presta el ejército, desde los vestuarios
que son barracones montados para la ocasión, hasta el guardarropa que son unos
camiones militares, todo de lo más “castrense”. La prueba esta abierta a todo
tipo de público desde los que corren y mucho, hasta los que van andando, lo que
le da un carácter de lo más popular.
Esta era la “reaparición” de Rosa después de más de un año
sin participar en ninguna carrera, y para mi la prueba previa a la maratón de
Oporto que se disputa siete dias después.
La carrera en si tiene poca historia, poco más de seis
kilómetros en la Casa
de Campo, con salida y llegada al lado del Lago. Con un día estupendo impropio
del mes de Octubre, terminamos esta carrera sin ningún contratiempo, Rosa
volviendo a la “acción” y yo como digo pensando en volver a “asaltar” la mítica
distancia de los 42195 metros.
De la organización que se puede decir; coste de inscripción
cero euros, bolsa del corredor con camiseta técnica, un Boli, agua, coca-cola,
un kit de comida del ejercito, mochila de tela, exhibición canina, globo
aerostatico, y demás actividades para convertir este día en un día de fiesta,
en fin más no se puede pedir.
Mis cifras finales; tiempo neto 48m52s


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